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EL QUIMICEFA DE LA ABUELA

En el lenguaje cotidiano, decir que una comida tiene mucha «química» es el peor insulto que se le
puede hacer a un alimento. Química es sinónimo de artificial, de malo. Esto no deja de ser una
monumental incongruencia. En la naturaleza todo está formado por átomos y moléculas, y
precisamente eso es lo que estudia la química; por tanto, en la naturaleza todo es química. La vida, en
el fondo, no es más que un conjunto muy grande de reacciones químicas que tienen lugar en el
interior de una célula. Concebir un niño o que un naranjo florezca se debe a millones de cambios
químicos… ¿A que ya no suena tan feo esto de la química? Por supuesto, la comida no es una
excepción, ya que también está formada por átomos y moléculas. Y todos estos átomos pueden
reaccionar entre sí, combinarse y dar lugar a nuevas moléculas, respetando siempre las férreas reglas
de conservación de materia y de energía, y de aumento de entropía que he explicado en el primer
capítulo. La química es la ciencia que estudia, entre otras muchas cosas, estas reacciones. No obstante,
el estudio y aplicación de estas reacciones químicas a los alimentos tiene otro nombre: cocina.
Cocinar un alimento no es más que aplicarle una serie de reacciones químicas para cambiar sus
propiedades. La cocina empezó mucho antes que la civilización, que la ganadería y la agricultura. De
hecho, ni siquiera es propia de nuestra especie, puesto que el hombre de Neandertal también cocinaba.
Los primeros restos que sugieren el uso continuado del fuego para elaborar alimentos se han
encontrado en yacimientos de hace entre 320.000 y 400.000 años, y hace 40.000 años ya se trabajaba
la alfarería para usos culinarios. Algunos antropólogos como Richard Wrangham sostienen que
cocinar es lo que nos hizo humanos. Para entender este hecho tenemos que pensar que nuestro
cerebro actual es un órgano muy caro de mantener. Solo supone el 2 por ciento del peso corporal,
pero consume el 15 por ciento del rendimiento cardíaco, el 20 por ciento del oxígeno y el 25 por
ciento de la glucosa. Un alimento cocinado es más fácil de digerir que un alimento crudo y además
muchos nutrientes son más aprovechables, por lo que con menos comida tenemos más nutrientes y
unas digestiones más cortas. Esto permitió un aprovechamiento más eficiente de la energía, un
acortamiento del intestino y que el cerebro pudiera desarrollarse aprovechando este superávit
energético. Otros autores no le dan tanta importancia al hecho de cocinar como al consumo de carne.
Pero para ver el efecto solo hay que darle a un perro carne cocinada. Luego rechazará la carne
cruda.1
Otra manera de comprobar la intrínseca relación entre la cocina, la evolución y el uso de la
química es que la naturaleza ha dotado a nuestro cuerpo y al de la mayoría de animales de un potente
sensor químico que nos avisa de la presencia de determinadas moléculas en una mezcla compleja,
aunque estén a concentraciones muy bajas, y que no tiene nada que envidiar a muchos de los
sofisticados aparatos que se utilizan en un laboratorio de química analítica. Se llama lengua, y a la
información sobre la composición de lo que ingerimos le llamamos sabor. Este fantástico órgano es
capaz de decirnos si en lo que nos metemos en la boca hay una alta concentración de iones de sodio o
potasio, y nos dirá que está salado. Si la concentración de protones es muy alta nos dirá que sabe
ácido. Si el alimento es rico en hidratos de carbono reductores (con un grupo cetona o aldehído
libre), la lengua nos dirá que el sabor es dulce. Por cierto, hay moléculas que sin ser azúcares pueden
activar esta zona de sabor. Las llamamos edulcorantes, como la sacarina o el aspartamo; incluso
algunas proteínas, como la miraculina o la monelina, son capaces de dar sabor dulce sin ser azúcares,
y por lo tanto engordan menos. En la lengua también hay receptores que detectan el sabor amargo,
que evolutivamente puede haber sido una forma de avisar de la presencia de venenos, puesto que la
mayoría tienen ese sabor por la presencia de alcaloides. En el fondo de la lengua tenemos unos
receptores especiales para el sabor a carne asada, llamado también «umami», que detecta al
aminoácido glutamato; por eso, este aminoácido lo utiliza la industria como saborizante, sobre todo
en las patatas fritas y en los snacks. En la comida oriental también es bastante frecuente utilizarlo
como potenciador del sabor, de la misma forma que en Occidente utilizamos la sal. Por cierto, el
glutamato ha sido diana de ataques alegando que puede causar adicción o diferentes trastornos.
También se le ha culpabilizado de ser el causante del síndrome del restaurante chino, que alegan
sufrir algunas personas después de comer en un restaurante chino y que se caracteriza por migraña,
rubor, sudor y sensación de presión en la boca. Realmente ningún estudio ha conseguido relacionar
el glutamato con estos síndromes, y no hay ninguna agencia oficial en todo el mundo que haya
lanzado una advertencia o aviso de precaución en contra del glutamato, por lo que a pesar de la
información que circula por internet, su uso es seguro, como podría esperarse de un aminoácido
esencial, puesto que sin él no podríamos formar las proteínas y moriríamos sin remedio.
Por lo tanto, después de miles de años cocinando y experimentando nuevos sabores, hemos
logrado convertir las cocinas de cualquier casa en unos impresionantes laboratorios químicos en los
que nos metemos cada día para realizar complicadas reacciones. Entre que compras la comida del
súper y la sirves en la mesa se producen transformaciones importantes. Obviamente, no tienen ni la
misma textura, aspecto, olor y sabor el arroz en el paquete o en la paella, ni el pescado en la caja de
hielo o a la plancha. Por ejemplo, ¿por qué la carne asada cambia de color, aspecto y textura? Cuando
fríes o asas la carne de cerdo, cordero o ternera, esta pasa del color rojo al color marrón, y luego al
típico aspecto tostado o churruscado. Esto se debe a una reacción química conocida como reacción
de Maillard, que se da entre las proteínas y los azúcares, y que es responsable también de que la masa
de pan sea blanca y después de hornearla, marrón. Según el grado de asado de la carne aparecerán
diferentes moléculas que tendrán una incidencia en el sabor o en la textura. (Por cierto, no conviene
asar la carne a mucha temperatura porque se desarrollan algunos compuestos como los
benzopirenos, que son cancerígenos muy potentes.) La reacción de Maillard se inhibe a pH ácido. Si
queremos evitar que algo se churrusque demasiado podemos hacerlo acidificando el pH con vinagre
o zumo de limón.
De la misma manera, la mayonesa es una emulsión de microgotas de aceite encapsuladas en la
proteína del huevo, y un merengue consiste en hacer que la proteína de la clara del huevo encapsule
aire y azúcar. No obstante, hasta en el alimento más sencillo y aparentemente menos elaborado se
están produciendo infinidad de reacciones químicas que explican todos los usos y propiedades. Sin ir
más lejos, piensa en tres alimentos que difícilmente faltan en cualquier cocina. Sigue leyendo y verás
que todo es química.

Los 10 mejores consejos de poker para hacerte un mejor jugador

Rendimiento y sus ganancias. Si bien están orientados a los jugadores principiantes, estos son consejos de póquer que incluso los profesionales experimentados deben volver a aprender de vez en cuando Aquí hay consejos para ganar más dinero en los juegos de dinero en efectivo de Texas Hold’em.

01

No juegues cada mano / doblas más

Probablemente el error número uno que comienzan los jugadores de póker es que juegan demasiadas manos. Cuando estás empezando a jugar al póquer, quieres jugar al póquer, y eso significa estar en manos que no son muy buenas sólo para ser parte de la acción. Pero jugar más no significa ganar más, por lo general significa perder más. Si encuentras que te estás quedando en la mitad o más de las manos que te han repartido, necesitas mejorar tus requisitos de manos iniciales.

02

No juegues borracho

Hay noches en las que sólo estás jugando con amigos para apuestas bajas y es más sobre la diversión que el poker. Pero si estás en un casino, mira el alcohol. La verdad es que, mientras que usted puede estar más relajado después de dos bebidas, puede conducir a que juegue más suelta y menos bruscamente, incluso si no está completamente borracho. Usted puede notar que pocos otros jugadores en la mesa están embebidos en absoluto. Ésa debe ser su primera pista que el póker no es un juego a jugar cuando usted tiene sentidos embotados.

03

No blasfame solo por el bluff

Un montón de principiantes entienden que el farol es una parte del póker, pero no exactamente cómo. No hay ninguna regla que se debe bluff una cierta cantidad o en absoluto durante un juego de póquer, pero muchos jugadores no sienten que han ganado a menos que hayan intentado un bluff de póquer. Bluffs sólo funcionan en ciertas situaciones y contra ciertas personas, y si sabes que un jugador siempre llama al enfrentamiento, es literalmente imposible bluff a ese jugador. Es mejor no bluff que bluff “sólo para bluff.” Obtenga más información sobre bluffing dos y no hacer.

04

No te quedes en una mano sólo porque ya estás en ella

Otro error común que los principiantes hacen es pensar que “Bueno, ya he puesto tanto en el bote, tengo que quedarme ahora”. Nope. No se puede ganar una maceta con sólo tirarle dinero. Puede haber casos en que las probabilidades de la maceta ameritan una llamada, pero si estás seguro de que eres golpeado, y no hay manera de que tu mano pueda mejorar para ser la mejor mano, debes plegar de inmediato. El dinero que ya has puesto en la olla ya no es tuyo, y no puedes recuperarlo jugando una mano hasta el final.

05

No llame al final de una mano para “mantener a alguien honesto”

Algunos jugadores miran la apuesta final de otro jugador, miran la mano y dicen “Sé que me tienes, pero tengo que mantenerte honesto”, ya que lanzan una última llamada. Puede valer la pena ver si un jugador realmente tiene la mano que están representando; usted está ganando información que le ayudará más adelante. Pero si realmente siente que un jugador tiene la mano y que está golpeado, ¿por qué darle otra pila de su dinero? Esas apuestas se suman en una noche.

06

No juegues cuando estés loco, triste o en un estado de mal humor general

Cuando juega al poker, no debe hacerlo para escapar de estar deprimido o tener un día realmente malo. Usted comienza en la inclinación – jugando emocionalmente, no racionalmente – y usted no jugará su mejor. Del mismo modo, si durante un juego de póquer, pierdes una mano grande o te absorben y te sientes inclinado, ponte de pie y toma un descanso hasta que te sientas calmado más tarde. Los jugadores compañeros sentirán su estado de ánimo y se aprovecharán de ello. Vea las 7 mejores maneras de descender de la inclinación,

07

Preste atención a las tarjetas en la mesa

Cuando comiences a jugar, basta con recordar cómo jugar y prestar atención a tu propia mano. Pero una vez que tienes eso abajo, es increíblemente importante mirar lo que está pasando en la mesa. En Texas Holdem, averigüe cuál sería la mejor mano posible para encajar en el flop. Cerciórese de que usted observe rasantes y posibilidades rectas. En 7-card stud, preste atención a lo que está mostrando y lo que la gente ha doblado cuando se considera la posibilidad de llamar a los opositores. Asegúrese de que puede elegir qué mano gana en Texas Hold’em

08

Preste atención a los otros jugadores

Mientras juegas, una de las mejores cosas que puedes hacer es observar a tus oponentes, incluso cuando no estás en una mano. Si sabes si un jugador siempre sube en una posición determinada y otro tiene una cuenta de poker cuando bluffs, y un tercero se dobla para cada re-raise, puedes usar esa información para ayudarte a decidir cómo jugar contra ellos. Una vez que sepas que el jugador 3 siempre se dobla a un re-raise en un river, es cuando puedes bluff y robar un bote. Obtenga más información sobre la lectura de poker.

09

No juegue a límites demasiado altos

Hay muchas razones por las que la gente se mueve a un juego con un límite superior al que usualmente juegan. Buenas razones como han estado ganando consistentemente en una palanca más baja y están listos para moverse hacia arriba, y malas razones como la línea es más corta para los límites más altos o desea impresionar a alguien. No juegues en apuestas que te hagan pensar en el dinero real en términos de vida cotidiana o con dinero que no puedes perder. Incluso si tuviste una super buena noche a $ 2/4, resiste el impulso de jugar $ 5/10. El siguiente consejo explica más por qué.

10

Elija el juego adecuado para su nivel de habilidad y Bankroll

Una de las razones por las que no debe saltar a un juego de $ 5/10 después de ganar un enorme montón de dinero en $ 2/4 es porque como las apuestas aumentan, también lo hace el nivel de habilidad promedio de los jugadores sentados allí. Usted quiere ser uno de los mejores en la mesa, no el pez que se sienta con los tiburones. Si estás haciendo pilas de dinero en un juego de nivel inferior, ¿por qué moverse? Estás ganando pilas de dinero. Las oscilaciones arriba y abajo en los límites más altos son mucho más grandes, y una victoria grande de la noche no durará mucho en un juego de las estacas altas.

Mejores consejos para reservar vuelos baratos (2)

Saber cuándo ir puede importar tanto como cuándo comprar. Debido a que el factor más importante que influye en el precio de un vuelo particular es cuán completo es ese vuelo, tiene sentido que viajar durante las vacaciones de primavera o Navidad sería más caro de lo normal. Del mismo modo, algunos destinos, especialmente los internacionales, son muy estacionales en la naturaleza por lo que la investigación de las estaciones bajas y pico de los lugares que usted está interesado en visitar. Si vas a Europa, por ejemplo, puedes encontrar algunas ofertas increíbles durante la temporada baja de febrero y marzo, pero si quieres ir durante el verano, pagarás hasta el doble del precio. Si usted necesita viajar a lugares populares en tiempos populares, por lo general desea reservar antes de lo que de lo contrario desde asientos de descuento es probable que se agoten rápidamente.

  1. Suscríbase a las alertas de pasajes aéreos y siga las rutas

Para ayudar a mantener un ojo en las tendencias de tarifas, inscríbase para las alertas. Recibirá notificación más rápidamente cuando comience una venta y obtendrá una ventaja cuando sólo un número limitado de asientos están disponibles. Actuar rápidamente cuando comience la venta de una tarifa puede ahorrarle mucho dinero.

  1. Compruebe los aeropuertos alternos

Si hay más de un aeropuerto cerca de su ciudad de origen o destino, marque ambos. Cuantas más opciones tenga en términos de aeropuertos y fechas de viaje, más probable es que encuentre lo que puede ser uno de los últimos asientos de descuento a donde va.

  1. Divida familias o grupos en compras separadas

Este suena contra-intuitivo – más las personas que van, mejor la tasa debe ser, ¿verdad? Eso es raramente cierto con las líneas aéreas; “Descuentos de grupo” son pocos y distantes entre sí. Debido a que las aerolíneas normalmente limitarán el número de asientos por vuelo que venden a su tarifa más baja, a veces puede realmente cotizarse a sí mismo de una buena cantidad simplemente por tener demasiados pasajeros. Si, por ejemplo, la aerolínea X tiene dos asientos restantes en un vuelo a $ 100 y un montón de otros asientos disponibles por $ 150, si hace una búsqueda de un grupo de 4, el precio que volverá será $150. Pero si usted busca dos asientos a la vez usted puede comprar dos por $ 100 y solamente tiene que pagar los $ 50 adicionales para los segundos dos. ¿Cómo sabes cuándo hacer esto? Siempre busque primero a todo su grupo a la vez para asegurarse de que el vuelo tiene suficientes asientos para acomodar a todos. A continuación, intente la misma búsqueda para un grupo más pequeño. Si el precio sale más bajo para el grupo más pequeño, compre los asientos para el grupo más pequeño, y después haga una búsqueda posterior para el resto de su partido. Puede ser mucho trabajo, pero, hey, si ahorra dinero …

Mejores consejos para reservar vuelos baratos

Nos encanta dar consejos sobre cómo ayudarte a ahorrar dinero cuando reservas vuelos. Después de todo, somos Aerolineas . Hemos recopilado nuestros consejos más populares a continuación para ayudarle a encontrar su próximo vuelo barato. Dejanos saber si tienes preguntas.

Mejores consejos para reservar vuelos baratos

  1. Revise tarifas temprano y frecuentemente

¿Sabe usted que, en promedio, la diferencia de precio entre el mejor día para comprar su billete de avión y lo peor es de $ 236! Y eso ni siquiera incluye a las personas que compran dentro de 7 días (¡que pagan aún más!). Las aerolíneas cambian las tarifas constantemente, muchas veces a la semana. Así que cuando se trata de comprar un billete de avión, el tiempo es todo. Le recomendamos que comience a revisar las tarifas tan pronto como sepa que estará volando. Luego, compruebe continuamente, al menos una vez a la semana para tener una idea de lo que es un buen negocio. Y cuando encuentres una tarifa que te guste, prepárate para tirar del gatillo, ya que la misma tarifa puede no ser por mucho tiempo. Sabemos que suena loco (y exasperante), pero las compañías aéreas utilizan sistemas informáticos muy sofisticados para ajustar las tarifas literalmente en tiempo real. ¡Comprar un billete de avión realmente puede ser como jugar el mercado de valores! (Obtenga más información sobre por qué las tarifas aéreas fluctúan.)

  1. Comprar en el momento adecuado

Saber cuándo comprar sus vuelos puede ser el mejor consejo para ahorrar algo de dinero en efectivo en su próximo viaje. Hicimos un estudio el año pasado y encontramos que para vuelos domésticos 49 días (aproximadamente 7 semanas de antelación) era, en promedio, el momento óptimo para comprar boletos de avión. Pero ese número puede variar bastante dependiendo de dónde y cuándo vayas. Lo más importante para llevar de nuestro estudio: es probable que pagar una gran prima para la reserva demasiado tarde (dentro de 14 días), o para la reserva demasiado pronto (más de 5 meses de antelación). En algún lugar entre 3 semanas y 4 meses de antelación es generalmente el lugar ideal para los vuelos dentro de los EE.UU., aunque todas las apuestas están fuera si usted está viajando para unas vacaciones u otra hora punta (ver # 4 a continuación).

  1. Algunos días son más baratos que otros

El día de la semana en que usted vuela puede hacer una gran diferencia en su tarifa aérea. Los martes y los miércoles son generalmente los días menos costosos para los vuelos domésticos y el viernes y el domingo son los más caros. (lunes, jueves y sábado están en el medio). La diferencia entre un vuelo del martes y un vuelo del domingo es de $ 29 cada trayecto en promedio, o $ 58 de ida y vuelta. Si usted está viajando para el fin de semana, considere el sábado a lunes o martes en lugar de un jueves o viernes a domingo viaje. Y si usted está viajando por una semana completa, martes a martes o miércoles a miércoles es a menudo su mejor apuesta. Más generalmente, si usted está dispuesto a ser flexible, compruebe un montón de fechas alternas en el mismo período de tiempo, porque nunca se sabe cuándo puede haber una combinación de fechas que tiene una tarifa mucho más baja que las fechas en torno a él.

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